ETICA 2 PERIODO - RESOLUCION DE PROBLEMAS

      MOMENTO DE EXPLORACION




¿QUE ES LA RESOLUCION DE PROBLEMAS?


La habilidad de resolución de problemas se puede definir como la capacidad para identificar un problema, tomar medidas lógicas para encontrar una solución deseada, y supervisar y evaluar la implementación de tal solución.

EJEMPLO:
Estos pueden ser generados entre individuos o grupos de personas que no comparten las mismas ideas, creencias, pensamientos.




PASOS PARA SOLUCIONAR UN PROBLEMA




1. ¿Identificó el problema?

No hay mejor punto de partida que definir qué es lo que debe corregirse.

Implica tomarse el tiempo para revisar minuciosamente la situación, separando los síntomas de la causa. El objetivo de hacer un diagnóstico es comprender los problemas y sus causas. Esto lleva tiempo y podría implicar algo de investigación para descubrir las causas detrás del problema.

2. Determinar las causas raíz

Una vez que haya identificado su problema, necesita averiguar qué lo causó.

  • ¿Cuáles son las causas subyacentes?
  • ¿Qué está provocando el problema?
  • ¿Puede ser cuantificado o calificado?
  • ¿Qué está ocurriendo a nivel central?

Porque, a medida que trabaja para resolver el problema, querrá encontrar una solución que aborde las causas y no solo los síntomas, ¿no es así?  Por eso, tómese el tiempo para investigar la situación. Recopile información, analice sus hallazgos y perfeccione su diagnóstico.

3. Busque varias soluciones

Ser un buen solucionador de problemas implica pensar de manera innovadora; a su vez, esto implica pensar de una manera no convencional. No se conforme con la primera solución que encuentre. Desafíe los límites. Encuentre tantas soluciones alternativas como sea posible. Y luego algunas más.

Esto podría implicar buscar soluciones en lugares o fuentes inusuales, hablar con un grupo diferente de colegas, mantener una mente abierta y ser receptivo al intercambio de ideas o perspectivas. Más allá del tiempo que lleve, una vez que cuente con un conjunto de soluciones alternativas, sométalas a análisis.

4. Encuentre la solución ideal

¿Es más fácil decirlo que hacerlo? No necesariamente Abórdelo de manera lógica. Responda a estas preguntas:

  • ¿Es técnicamente viable?
  • ¿Es escalable?
  • ¿Cuenta con los recursos?
  • ¿Cuáles son los riesgos? ¿Se los puede gestionar?
  • ¿Su solución beneficia a la mayor cantidad de personas posible?
  • ¿Se puede medir? ¿Cómo la medirá?

5. Planee e implemente su solución

Analice esta parte con mucho detenimiento también. Desarrolle un plan sólido para ejecutar su solución.  Necesitará determinar para quién, para qué, cuándo y cómo implementará su plan.

Y también es igual de importante pensar en cómo determinará si la solución fue un éxito, lo que nos conduce al último paso.

6. Mida el éxito de su solución

¿De qué manera se concilia con sus metas? ¿Ha alcanzado sus objetivos? ¿Se ha mantenido dentro del presupuesto? ¿Se completó el trabajo? ¿Se puede ver un resultado medible? 

Evaluar el éxito de su solución es un paso fundamental (y a menudo desatendido), ya que le muestra claramente si su solución es la correcta o si necesita volver al paso uno y comenzar de nuevo. Porque una parte clave de resolver problemas eficazmente es estar preparado para equivocarse y aprender de sus errores.

Recuerde que todos los problemas son simplemente acertijos esperando ser resueltos. Practique estos seis pasos para desarrollar su agudeza para resolver de problemas y verá que sus capacidades serán valoradas.



TIPOS DE COMUNICACION EN LA RESOLUCION DE PROBLEMAS





Estilo agresivo

“Tú de qué vas, ¿quién te crees que eres para estar siempre metiéndote con todo el mundo? Déjame en paz.” Y te vas dejándole con la palabra en la boca.

Esta respuesta sería propia de un estilo agresivo: mis necesidades e intereses prevalecen sobre las necesidades e intereses del otro.



Estilo pasivo

A pesar de tu malestar, evitas hacer frente a la situación y te vas en silencio. En el fondo sabes que no has estado bien y aunque crees que ha sido feo por su parte, no quieres tener un conflicto.

Nos encontramos aquí ante un estilo pasivo: las necesidades e intereses del otro prevalecen sobre mis propias necesidades e intereses.




Estilo pasivo-agresivo

No te ha hecho ninguna gracia lo que te acaba de decir, pero haces como que no le has oído y te vas. Al día siguiente, compartes con tus compañeros/as lo mal que se portó contigo y lo desagradable que te parece esta persona. Ahora entiendes a lo que se referían cuando hablaban de él y no desaprovechas la oportunidad para expresarlo.

Estilo pasivo-agresivo: no reivindico mis necesidades e intereses, pero tampoco dejo que la otra persona satisfaga las suyas.



Estilo asertivo

“¿A qué te refieres?” (Estás realmente ofendida por el tono, pero no tienes claro qué es lo que quiere decir).

“Pues que he visto que lo estabas pasando mal, a mí me pasó lo mismo hace un mes… Esta gente siempre busca el fallo y no valoran todo el trabajo que hay detrás de lo que mostramos”.

  • Estilo asertivo: tanto mis necesidades e intereses como las del otro son importantes. Doy valor al otro, pero sin renunciar a mí mismo/a por ello.









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